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jueves, 10 de noviembre de 2016

test de las vanguardias

domingo, 2 de octubre de 2016

Pautas para el comentario.


Pautas metodológicas que ayudarán al estudiante a realizar la prueba.

Esta propuesta no pretende ser ninguna fórmula universal con la cual se pueda obtener el resultado deseado e inmediato, puesto que no se trata de una guía inapelable o única. Tiene como objetivo señalar los aspectos que han de tenerse en cuenta en el momento de analizar un texto y presentar un modelo de cómo debe elaborarse un comentario, puesto que muchas veces el problema ante el texto no surge de la incapacidad de interpretar lo más importante, sino de la dificultad de trasladarlo con orden y sentido a un escrito.

A partir de estas pautas, cada alumno puede ensayar otras distintas posibilidades de aproximación al texto y así podrá comprobar por sí mismo cómo cada texto exige un acercamiento diferente, aunque en todos los casos se tengan en cuenta los mismos puntos de interés.

Por último, para la corrección de este ejercicio se tienen en cuenta los siguientes criterios:
- Competencia lingüística y textual para identificar el tipo de texto atendiendo a sus peculiaridades lingüísticas y discursivas.
- Comprensión del contenido del texto.
- Destreza en la asociación de ideas y la relación del texto con otros aspectos comunicativos de la cultura y la sociedad.
- Capacidad argumentativa.
- Capacidad de síntesis.
- Sensibilidad lectora.
- Sentido crítico.
- Conocimiento de referencias bibliográficas (para contraste de opiniones, etc.).

1. Metodología del comentario
El esquema del examen de comentario de texto lingüístico consta de dos apartados:
a) Determinar el tipo de texto, justificando la respuesta.
b) Proponer un tema, hacer un resumen (o estructura) y exponer brevemente la opinión.
A continuación vamos a señalar los aspectos fundamentales que debe incluir cada una de estas dos partes en que se divide la prueba, con el objetivo de marcar de la manera más sencilla posible el modo de aproximación que el alumno debe seguir para enfrentarse a un texto.

a) Tipo de texto y justificación
En primer lugar, se debe marcar el género textual (artículo periodístico, ensayo, novela, poema, acta, informe, ley, decreto, etc.). Y si se conoce la fuente, conviene mencionarla y añadir algún dato relevante sobre el autor.
En segundo lugar, hay que encuadrar el fragmento dentro de un ámbito de uso (científico, humanístico, literario, periodístico...), justificando la respuesta relacionando el tema del texto con la definición del ámbito correspondiente. De forma muy escueta podríamos añadir la descripción de los principales ámbitos textuales, teniendo en cuenta, sin embargo, que en las pruebas de la PAU suelen predominar los textos de ámbito humanístico o periodístico:

Humanístico: aborda temas que tienen como centro de atención el ser humano y sus productos culturales.
Periodístico: tiene como principal finalidad informar sobre hechos y temas de interés general. Sin embargo, la información no es el único fin de los textos periodísticos, puesto que en la prensa también se admiten valoraciones, opiniones o críticas sobre ciertos hechos, comportamientos o actitudes.
Científico: se emplea en la creación, investigación y divulgación de la ciencia y de la tecnología.
Jurídico: su finalidad es promulgar las normas que regulan la vida de los ciudadanos.
Administrativo: es el canal mediante el cual los ciudadanos se relacionan con la administración pública.
Literario: tiene una finalidad artística o estética y crea, por medio de la palabra, mundos imaginarios y de ficción.
Publicitario: su objetivo es dar a conocer un producto y convencer al receptor de que lo compre y lo consuma. Aunque también existe la publicidad institucional, aquella que realiza algún organismo para prevenir accidentes o incendios, para llevar a cabo campañas de solidaridad, etc.

En tercer lugar se debe señalar la forma del discurso (narrativa, descriptiva, expositiva, argumentativa o dialogada) y su intención comunicativa (informar, persuadir, orientar, explicar, contar...). Muy a menudo, los textos son mixtos. La forma del discurso se reconoce por su manera de ordenar la información, por su finalidad y por el tipo de lengua.

Ofrecemos a continuación las pistas para identificar cada una de estas formas del discurso:
Narrativa: cuenta hechos, anécdotas, historias que suceden en el eje temporal. Hay narración literaria (la que tiene una finalidad artística) y no literaria (argumentos de películas, narración histórica...). Deben mencionarse los elementos de la narración: argumento, narrador, personajes, espacio, tiempo...
Descriptiva: existe la descripción objetiva (textos científicos o técnicos) y la descripción literaria (prosopografía, etopeya, retrato, caricatura, topografía...).
Expositiva: aporta información objetiva sobre un tema determinado de forma organizada. Su intención comunicativa puede ser divulgativa pero también orientativa.
Argumentativa: tiene como objetivo aportar razones para convencer al receptor de un determinado punto de vista. La argumentación persuasiva consiste en convencer apelando a las emociones (es el caso de los textos publicitarios).
Dialogada: dos o más interlocutores narran, describen, exponen y argumentan dentro de una situación comunicativa.

A continuación tenemos que realizar el análisis del nivel comunicativo. Consiste en destacar la función o funciones del lenguaje más relevantes. Recordemos que se trata de las seis funciones que propuso R. Jakobson: denotativa o referencial (se produce cuando el emisor utiliza el lenguaje para transmitir una información al receptor); emotiva o expresiva (se da cuando expresamos sentimientos, deseos u opiniones); conativa o apelativa (el hablante quiere llamar la atención del oyente o influirle en su opinión); fática o de contacto (se utiliza para establecer contacto, mantener o cortar la comunicación); poética o estética (se utiliza cuando se busca la belleza y el mensaje oral o escrito se cuida especialmente); y metalingüística (cuando se utiliza la lengua para hablar del propio lenguaje).
Por último, y para concluir esta primera pregunta de la prueba, debe abordarse el análisis del nivel lingüístico.
b) Tema, resumen (o estructura) y argumentación.
En el segundo apartado de la prueba de Comentario de texto se debe partir de la identificación del tema: de qué trata el texto o cuál es su idea central. Debe indicarse mediante una simple palabra, un sintagma o un escueto enunciado del tipo "La libertad", "La relación en el trabajo", "La capacidad de superación en el ser humano"...
El resumen debe recoger, de forma concisa (en unas cinco líneas), las ideas esenciales del texto. Conviene redactarlo en tercera persona, próxima a la impersonalidad semántica.
Quien resume, no opina ni juzga.
Quien opte por la estructura, debe exponer la organización del contenido del texto con el fin de visualizar la jerarquización de las ideas (principales y secundarias) y tratar de ayudar a percibir las relaciones que se establecen entre ellas. Hay que indicar con qué párrafos se corresponden y el tipo de estructura básica, es decir, deductiva (se expone primero la idea principal o la tesis y luego se aportan los argumentos y los datos) o inductiva (aparecen primero los argumentos o los datos concretos y luego la tesis o la idea principal).
También se puede señalar su estructura más específica si se considera oportuno:
cronológica, de secuencia, de comparación, de clasificación, de ejemplificación, de problema-
solución o de causa-efecto.

Por último, se pide la redacción de un texto expositivo-argumentativo, que daría respuesta a la pregunta: ¿qué puedo decir yo sobre todo aquello que es relevante en el texto? Debe seguirse la organización temática del texto argumentativo: formular la tesis, exponer argumentos y finalizar con una conclusión. Debe constar de unas 15 a 20 líneas.

2. Algunos defectos o dificultades típicas en un comentario lingüístico Al margen de la corrección ortográfica que ya se le supone al alumno, es muy importante que preste atención al léxico. Lógicamente se valora mucho la riqueza de vocabulario que muestre (empleo oportuno de cultismos, locuciones latinas, préstamos, uso de alternativas léxicas sinonímicas para evitar repeticiones molestas, etc.). Precisamente uno de los defectos más comunes que se debe evitar es el empleo de coloquialismos, vulgarismos, tics y muletillas, que denuncian pobreza de vocabulario.
En cuanto a los aspectos textuales es fundamental la utilización de recursos de cohesión (como los conectores y las expresiones de opinión del tipo según afirma... o de acuerdo con la teoría...) y la correcta selección léxica (por ejemplo deben evitarse enunciados como “El texto afirma / habla de” en lugar de “El autor afirma” o “En el texto se afirma”).


Comentario de texto para el lunes 10 de octubre.



Nombre:_________________Apellidos:___________________________________Curso:_____

Texto

Desde hace años vengo sosteniendo que la identificación de caza con morral es una aberración. Semejante error de enfoque ha echado sobre los cazadores a grupos de personas y amigos de la Naturaleza que consideran esta actitud un atentado contra ella [...].
Aquel cazador para quien el morral prevalece sobre la Naturaleza no es un buen modelo de cazador. Esta afirmación viene a coincidir con otras ideas vertidas por mí en diferentes papeles, según las cuales el placer cinegético no deriva del número de animales abatidos, sino de la manera de hacerlo. Una perdiz, derribada con temple y dominio, dejándola que cumpla, puede ser suficiente para justificar una cacería e incluso representar una satisfacción superior a la que pueden procurar media docena cobradas sin la menor dificultad. Creo que, por este camino, los cazadores podrían aproximarse a los grupos ecologistas [...].
Ya es un buen punto de partida este de no basar el objetivo de la caza en el "cuánto", sino en el "cómo", aunque podrían añadirse otros como los de evitar los excesos cruentos, el ensañamiento, las grandes mortandades, la utilización de la técnica de la caza o la explotación de los instintos y necesidades de las piezas para prenderlas. En una palabra, creo que, a solas en el campo, el cazador debe guiarse por unos principios morales basados en la consideración hacia los animales que caza. Y estos principios y esta moral deben inducirle a respetar no solo los cupos de capturas (¡cuántos excesos se han cometido en nuestros ríos con la trucha, hoy en alarmante regresión!), sino a enfundar la escopeta cuando la caza se encuentre en dificultades. Pero si, en lugar de hacer esto, se apresura a llenar la canana de cartuchos para aprovecharse de la ventaja, habrá que convenir, con los ecologistas, que el cazador no es precisamente un amigo de la Naturaleza.
Miguel Delibes. Un mundo que agoniza.

1. Haga un comentario de texto del fragmento que se propone contestando a las preguntas siguientes: a) Enuncie el tema del texto; b) detalle sus características lingüísticas y estilísticas más sobresalientes; c) indique qué tipo de texto es.
2. Redacte un resumen del contenido del texto.
3. Elabore un texto argumentativo a favor o en contra de la abolición de la caza.
4a. Analice sintácticamente: Ana fue una escritora valiente e inteligente de novelas de amor.
4b. Indique a qué categoría gramatical o clase de palabra pertenece desarmadas, analice su
estructura morfológica y señale a qué proceso de formación de palabras responde.
5. Comente los aspectos más relevantes de los personajes de la obra española del siglo XX posterior a 1939 que haya leído en relación con su contexto histórico y literario.